Alfred I. Tauber

Réquiem por el ego relata el último gran intento cíe Freud por salvar la autonomía del ego, un proyecto que motivó !a crítica de algunos de los filósofos más destacados de su época -Adorno, Heidegger y Wittgenstein. A pesar de hacerlo desde orientaciones divergentes, cada uno de estos pensadores impugnó La capacidad de un yo que, examinando su propia conciencia, pudiera representar estados mentales a través de la palabra y el símbolo. Con la renuncia de aquel modelo de mente que establecía una división entre sujeto y objeto, estos autores derrocaron la representación freudiana del ego hasta retratarla como la expresión de vanidad de una autoconciencia engañosa y de una metafísica errada. Aquellos inquisidores de Freud, al tiempo que utilizaban argumentos divergentes, forjaron un silente consenso que reconoció como reto filosófico esencial la definición de la agencia y la descripción de la subjetividad. En Réquiem, Tauber sintetiza específicamente estos ataques filosóficos contra el psicoanálisis y, más ampliamente, nos brinda un retrato calidoscópico de algunas de las derivas de mediados del siglo XX que sentaron las bases conceptuales de la postmodernidad.