Jacques Derrida

Un campesino se queda eternamente sentado ante las puertas de la Ley, esperando siempre un acceso continuamente pospuesto, y, deslumhrado por el resplandor que surge desde el interior, más allá de esas puertas eternamente abiertas y sin embargo obstinadamente cerradas para él, espera también la muerte. Unas puertas que sólo a él le estaban reservadas.

A partir de este relato, que Kafka despliega en una breve página, Jacques Derrida reflexiona sobre el acceso, a la vez abierto y vedado, a cualquier tipo de leyes, y especialmente sobre la ley de la verdad o de la corrección ética y política, la misma que debería, si tuviésemos acceso a ella, permitir la distinción entre lo que es literatura y lo que no lo es. Con ocasión de un encuentro sobre el pensamiento de Jean- François Lyotard, Derrida extrae en la ponencia que publica por vez primera este libro en castellano, las consecuencias que se deducen del estar sin ley o estar sin criterio, es decir, de esa extraña topología del estar en el umbral de las puertas de ¡a ley. ante ella, sin ella; y caracteriza, así, la situación de un pensamiento posmoderno que en modo alguno puede confundirse con un relativismo desenfrenado sino que, más bien, subraya la responsabilidad infinita de quienes no se amparan en ley alguna.

Esta edición incluye un epílogo de Fernando Rampérez, que pretende acompañar al texto de Derrida extrayendo principios sin fundamento de la incompletitud de la ley y, por tanto, de la insuficiencia de la razón.